Entrevistas Adictivas 4: Alexandra Bracken (primera parte)

La semana pasada publicamos Nunca olvidan, la continuación de Mentes poderosas de Alexandra Bracken. Para celebrarlo, hemos recopilado una serie de preguntas y curiosidades sobre los libros a las que ha respondido la autora. Algunas respuestas son largas, de modo que hemos dividido esta entrevista en dos partes. ¡Ahí va la primera!

 

Preguntmentes-poderosas_alexandra-bracken_libro-MONL127a: ¿Por qué el libro se llamaba en un principio Black is the Color (El negro es el color)? ¿Por qué cambiaste el título?

Alexandra Bracken: Sigo siendo algo parcial con ese título, aunque siempre esperé que me pidieran cambiarlo. Básicamente vino de dos fuentes: es un verso de una canción de Bob Dylan, A Hard Rain’s A-Gonna Fall, pero también es algo que dice Liam tras llegar a East River, cuando que todos los jóvenes han adoptado el color negro para vestir. El negro es la ausencia de todo color (mientras que el blanco es la presencia de todos los colores), así que es un gesto bastante simbólico. Básicamente están diciendo «aquí no hay colores, salvo el que nos damos a nosotros mismos». Están tratando de reafirmar su independencia del sistema, y al mismo tiempo reconocen que son todos iguales, sin importar las habilidades que puedan tener. Por supuesto, la ironía es que la persona que estableció la idea puede no creerla realmente, pero Ruby y los demás sí que lo hacen.

Puedes leer una explicación sobre el cambio de título (en inglés) aquí.

P: ¿Qué es el símbolo de la portada? ¿Qué significa?

AB: El símbolo de la portada no es un tridente, ni está hecho de magma (¡lo siento, mamá!): es la letra griega psi (Ψ).  Tradicionalmente se ha utilizado esa letra en relación con lo paranormal y el estudio de las habilidades extrasensoriales (como la telequinesia y demás).

P: ¿De dónde surgió la idea de la trilogía?

AB: Llevaba años con una vaga idea para esta historia: niños con superpoderes que han huido en una especie de Estados Unidos arruinado económicamente y devastado por la tragedia. Sin embargo, me sentía demasiado intimidada como para tratar de trabajar en ella. No solo era por la gran escala del proyecto, sino también porque significaría revisitar muchos de los sentimientos y observaciones que había tenido al ser una adolescente que crecía a la sombra de una enorme tragedia nacional (el atentado del 11 de septiembre). El atentado cambió rápidamente y de forma permanente lo que había sido una infancia muy inocente y feliz.

Tan solo necesité un par de años, y viajes, y meses de reunir ideas para elaborar la historia.

Ya en el instituto sabía que quería volver al este para estudiar, aunque para mí eso significaba el sureste, ya que, afrontémoslo, no hubiera sobrevivido al invierno de Nueva Inglaterra viniendo directamente desde Arizona. Mi padre se ofreció resueltamente a llevarme a visitar universidades en Maryland, Virginia y Carolina del Norte, así que cogimos un avión y comenzamos un épico viaje por carretera por toda la región. Lo más importante que hay que saber acerca de este viaje es que mi padre se consideraba algo así como un historiador aficionado a la Guerra de Secesión, así que además de las universidades visitamos todos los campos de batalla y fuertes que habían en nuestro camino… y, por cierto, no es que eso sucediera solo una vez. Cada verano, antes de que comenzaran las clases, volvíamos una semana antes y seguíamos el camino de la Guerra de Secesión. Para cuando terminaron los cuatro años de instituto, ya había visto gran parte de Virginia. Para que os deis cuenta realmente de lo que esto significa, hubo 212 batallas de la Guerra de Secesión en Virginia, y nos quedamos sin lugares que visitar.

nunca-olvidan_mentes-poderosas,-2_alexandra-bracken_libro-MONL170Pero volvamos al viaje por carretera original. Básicamente me bastó pisar el aeropuerto de Richmond para enamorarme del estado, y eso fue incluso antes de que fuéramos en coche por la Cordillera Azul.  Virginia es realmente uno de los lugares más hermosos en los que he estado jamás, y su gente son de la mejor que he conocido. Me sentí fascinada al ver lo diferente que era la vida allí en comparación con los desiertos a los que yo estaba acostumbrada. ¡Lagos naturales! ¡Recreaciones coloniales! En cualquier caso, hay una extensión de carretera en la parte oeste del estado donde también había (en serio) un Cracker Barrel y un Waffle House en cada salida. No había gasolineras, ni McDonald’s, ni hospitales. Solo Cracker Barrel y Waffle House.

Condujimos por pueblos pequeños, ciudades grandes, y todo lo que había en medio. Me quedé allí felizmente durante los cuatro años de universidad. Para mí es un lugar muy importante por razones obvias: quedé separada de mi familia por primera vez, comencé a saber qué clase de persona quería ser, forjé relaciones… y todo en un mundo que había cambiado mucho desde que era pequeña. Era, y sigue siendo, una época de gran incertidumbre, y cuando me senté a escribir esta historia estaba tratando de capturar realmente esa sensación; pero también el sentido de felicidad que viene de saber que no vas solo por ese camino.

Virginia fue el lugar donde realmente crecí y descubrí quién quería ser, y de lo que era capaz. Y, al ser Mentes poderosas un libro juvenil, quería que mis personajes pasaran por el mismo viaje, tanto física como mentalmente. Es decir, tienen habilidades telequinéticas y hay cazadores de recompensas persiguiéndolos implacablemente , y se ven forzados a sobrevivir con la comida que pueden robar de las gasolineras y las máquinas expendedoras, pero aun así… Podía visualizar fácilmente cómo esos pequeños pueblos quedarían dañados y abandonados en una crisis económica, podía visualizar lo fácilmente que irían las cosas de mal en peor en las grandes ciudades. Podía ver esa horrible lluvia neblinosa de primavera cayendo sobre una carretera vacía. ¡Así que sí! Virginia es un lugar natural para ambientar un thriller distópico.

Este es un libro que adoro, y viendo cómo surgio la idea puedo comprender por qué: he escrito todo lo que me gusta en una historia: un viaje por carretera, personajes que son amigos fieramente leales, romances imposibles, traiciones, furgonetas y, por supuesto, rock clásico.

P: ¿De verdad va a haber una película?

AB: 20th Century Fox (específicamente la productora 21 Laps) tiene la opción de los derechos de Mentes poderosas, pero no hay planes firmes ni fechas para la producción. Os mantendré informados si surge algo… mientras tanto, ¡cruzad los dedos!

¡Esto es todo por hoy! Pero hay más, así que permaneced atentos los próximos días para la segunda parte de la entrevista.

3 Comentarios

  1. Una entrevista maravillosa 🙂 muchas gracias.
    Cuando saldra la segunda parte?

  2. me encanta mucho esta escritora, por favor, mantenednos informados sobre la película

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